Un vello encarnado aparece cuando el vello afeitado o recortado se curva y penetra en la piel en vez de salir hacia afuera. Puede causar enrojecimiento, inflamación y bultos dolorosos, sobre todo en el cuello y las mejillas. Es más frecuente en el vello grueso o rizado.
Qué los causa
- Afeitado demasiado al ras: puede dejar la punta del vello bajo la superficie de la piel y facilitar que se curve hacia dentro
- Afeitado a contrapelo: aumenta el riesgo de que el vello vuelva a penetrar en la piel
- Acumulación de células muertas: puede dificultar la salida del vello
- Afeitado en seco: la falta de lubricación aumenta la irritación
- Ropa ajustada y fricción: pueden irritar la zona del cuello
Prevención
- Prepara la piel con agua tibia o una toalla húmeda tibia antes de afeitarte
- Usa una cuchilla limpia y afilada; las desgastadas tiran del vello y requieren más pasadas
- Aféitate en la dirección del crecimiento del vello
- Usa crema o gel de afeitar; evita hacerlo en seco
- Si exfolias, hazlo con suavidad y según la tolerancia de tu piel; evita las zonas irritadas
- Después de afeitarte, aplica un hidratante adecuado para tu tipo de piel
Qué hacer
- No aprietes ni rasques los bultos: puedes causar infección o cicatrices
- Una compresa tibia puede ayudar a ablandar la piel y aliviar la zona
- Consulta qué producto es adecuado para ti si los vellos encarnados reaparecen
- No intentes sacar el vello con una aguja ni escarbar la piel. Consulta a un dermatólogo si hay dolor, pus, cicatrices o bultos persistentes.
La enseñanza de Thalidor
Si eres propenso a los vellos encarnados, considera una recortadora eléctrica que deje algo de largo. Evitar el afeitado excesivamente al ras y las pasadas repetidas puede reducir la irritación.
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